jueves, 29 de agosto de 2013

y la vida me siguió sorprendiendo




Amé, sentí, sufrí,
entregué, recibí,
lloré, reí,
deseé, viví.

Fui valiente, fui cobarde,
quemé las ganas,
ardí de celos.

Gané y perdí,
me rebelé y acaté.

Escribí versos locos 
de pasión desatada.

Confié, recelé,
mi corazón, fue pregonero
de las ausencias,
de mis afectos.

La noche confidente
de mis desvelos,
la mañana compañera
de mis penas.

Al final,
comprendí, entendí
y agradecí.

Y así
la vida me siguió
sorprendiendo.

4 comentarios:

  1. Si yo la hubiese escrito, no hubiese dicho otra cosa. Grácias.

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  2. Y eso es lo mejor ¿no? ser capaz de sentir cómo la vida puede seguir sorprendiéndote. tus poesías son deliciosas

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  3. Esa es la vida, un carrusel de emociones y sensaciones.

    Mil besitos, Alicia.

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